BOGOTÃ.- Por lo menos 10 campesinos muertos y una mujer herida fue el resultado de una matanza, ocurrida este miércoles en Santa Rosa de Osos, Colombia, lo que obligo a otros 200 labriegos a abandonar el lugar por temor a que los autores del hecho retornen al lugar.
El hecho que ocurrió en una finca del municipio de Santa Rosa de Osos, departamento de Antioquia, a unos 275 kilómetros al noroeste de Bogotá, se produjo luego que el dueño de la finca se negó a pagar una extorsión a la banda criminal.
Al lugar llegaron tres hombres cuando ya los trabajadores habían terminado la jornada, "los reúnen a todos en una parte de la finca "La España", y les preguntaron si ellos pagaban 'vacuna' (o extorsión)", explicó vía telefónica a la AP el general de la policía José David Guzmán, uno de los comandantes de la institución en Antioquia.
De acuerdo con el gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, esas bandas se disputan el control del territorio, un corredor para la salida de las drogas hacia el Caribe.
Las bandas criminales son grupos al servicio del narcotráfico, integrados en su mayoría por miembros de las antiguas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares de extrema derecha) que no se sumaron a la desmovilización llevada a cabo entre 2003 y 2006 durante el gobierno del presidente Álvaro Uribe (2002-2010).
Una matanza similar fue perpetrada en agosto de 2009 en el puerto de Tumaco, departamento de Nariño, en el suroeste del país, cuando hombres armados dieron muerte a 12 indígenas.
De acuerdo a Guzmán, la primera hipótesis respecto de la autoría de la masacre apunta a una supuesta banda criminal, "Los Rastrojos", que surgió de la fusión de narcotraficantes y grupos paramilitares.









